La experiencia de crear un videojuego siendo Trabajadora Social – Maria Ochando Calvo

Lo primero sería preguntarse, ¿por qué una trabajadora social querría crear un videojuego? No tiene nada que ver con su campo de estudio ni está realmente relacionado. Puede que un futuro cercano se puedan utilizar los videojuegos de forma educativa o para transmitir ciertos valores a los niños y niñas (algo que en mi opinión ya se hace, aunque aún queda un largo camino por esa parte). Pero la verdad es que nada de esto me motivó a mí para meterme en este mundo. Simplemente me gustan los videojuegos desde siempre, me parecen una buena opción para relajarse y desconectar del día a día, sobre todo si juegas con amigos o familiares; y aunque algunos puedan pensar lo contrario, a mí me parece también una forma de poder relacionarte con los demás. Y ya que los videojuegos me han aportado tantas cosas, ¿por qué no probar a aportar yo algo de esto a los demás? 

Ha sido una experiencia de unos meses en los que he aprendido muchas cosas buenas y malas sobre crear videojuegos (como en todo hay cosas que gustan más y otras que gustan menos). Ya que empecé este proyecto sin tener ni idea de cómo se hace un videojuego todo era nuevo para mí y sentirme perdida en algún momento fue inevitable, pero nada que no se pueda arreglar con la ayuda de los profesores y unos cuantos tutoriales de YouTube. Como no tenía ni idea de programación yo me encargué de la parte del arte, que siempre me ha gustado dibujar, aunque yo siempre he dibujado lo que me apetecía y cuando me apetecía. En general, sin complicaciones, me gusta dibujar.

Entonces llegamos a una parte más técnica, crear animaciones. Yo ni idea de cómo se hacían animaciones a partir de un dibujo de un machango. Con la ayuda de los profesores de arte y de nuevo, los videotutoriales, el personaje empezó a tener algunos movimientos un poco chapuceros al principio, no hay que mentir. Pero con la práctica incluso me ha llegado a gustar esto de animar, es como darle vida a los personajes que he creado yo misma. Al final me quedé bastante satisfecha la verdad, de no saber ni cómo se hacían a tener todas las animaciones de los personajes, yo personalmente estoy orgullosa.

En general para mí ha sido una experiencia muy positiva. Aunque en el futuro no llegue a ganarme la vida en el mundo de los videojuegos (aunque ojalá llegue a ser posible), haber dado el paso de estudiar algo que no tenía nada que ver con lo que yo había hecho hasta ahora, solo porque es algo que a mí me gusta, ha sido muy gratificante. He disfrutado cada momento aprendiendo cosas nuevas y viendo que realmente el grupo ha sido capaz de sacar adelante el proyecto, algo que para mí al principio me parecía una tarea imposible por no tener ni idea. Si alguien encuentra realmente lo que le gusta y sabe que eso es lo que quiere hacer en la vida, debería lanzarse a ello sin pensarlo, esa es mi gran conclusión de esta maravillosa experiencia.

Leave a comment